Tristeza
29 Junio 2007

La mayoría de las personas experimentan la tristeza. En realidad esta emoción se repite una y otra vez durante la vida  y las causas que la motivan son muy variadas. Y muchas veces me he preguntado ¿es correcto que los cristianos estemos tristes?.

Es  una expresión del alma. Lo que no es permisible es vivir en un estado de continua tristeza .

Lamentablemente no todas las personas que después de la tristeza caen en la depresión pueden salir de ella, así que ya parece muy común que cada vez sean más las personas recurran al a diferentes vias de escape (entiendase alcohol, drogas, compras compulsivas) para terminar con sus vidas pensando que este es el único escape.
Tal vez te has preguntado, y Jesús el divino maestro, alguna vez se sintio triste, se sintio solo ¿? Si, pero no permitio a su alma perecer en esta situación.

Jesús poco antes de ser arrestado se dirigió a sus discípulos: “Y les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad. Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora. Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú”. (Marcos 14:34-35) Estos momentos de la vida de Jesús fueron especialmente difíciles, aquí el Señor fue presa de la tristeza y de la angustia, adicionalmente sus amigos no comprendieron su dolor y no le acompañaron en la oración como lo muestran los versículos subsecuentes.
Cuando al ser humano le  invade la tristeza, siente  entre otras cosas que nadie lo comprende, que esta solo y también siente que no es merecedor de la ayuda de nadie.

Difícilmente podemos escapar a los momentos tristes, sin embargo sí debemos aprender de nuestro señor Jesucristo como proceder para erradicar ese sentimiento de  tristeza. En este pasaje de la vida de Jesús podemos observar que el Señor oró a Dios, Jesucristo sabía lo que habría de padecer a partir de poco tiempo después en que terminó de orar, pues fue entregado por uno de sus discípulos y comenzó el escarnio del que fue objeto y que terminó con su muerte en la cruz del calvario.

La tristeza de Jesús fue muy grande, no-solo fue abandonado por sus amigos quienes huyeron una vez que el Señor fue apresado (Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron. Marcos 14:48), sino que también su Padre le abandonó: “Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Marcos 15:32).

Quisiera que observes que pese a todo esto, Jesús cuando clamaba a su Padre en oración le decía: “Abba*, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.”, Jesucristo estaba aceptando expresamente la voluntad de Dios sobre la de Él mismo.
La enseñanza de Jesús es que aun en medio de las más grande de las tristezas, debemos de clamar a Dios.
No importa que incluso seamos nosotros mismos los causantes de la tristeza en nuestro corazón, el Cristianos debe clamar a Dios en todo momento para afrontar los momentos tristes y salir victoriosos de la mano de Dios. Para todos los redimidos por Jesús nos esta reservado el gozo eterno, ¡pensemos en eso!: “Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido.” Isaías 35:10)

Conclusión: Podemos estar tristes, puede suceder pero lo mas importante NO DEBEMOS ESTAR TRISTES!!, en Cristo somos mas que VENCEDORES por medio de aquel QUE NOS AMO.